26 feb. 2007

Me presento, soy Rodrigo Guevara Riquelme

¿Quién eres? ¿Quién Soy? ¿Quiénes somos?
Preguntas difíciles de contestar para cualquiera. Hemos de darles respuesta, pues uno de los requisitos fundamentales para convivir en la sociedad humana es presentar un aspecto, una actitud y una conciencia que dé fe de que también somos humanos.
Pienso en el libro "El Perfume" (autor P.Süskind, libro sobre el cual pronto veremos una película), profunda novela que me demuestra el fundamento enunciado en el párrafo anterior. En él, el autor describe como reaccionarían los humanos frente a alguien a quien le falte una característica básica para formar parte de la humanidad. En el caso de Grenouille, protagonista de la novela, le faltaba el olor. Un aspecto que entre los humanos podría parecer imperceptible, pero que tiene un significado crucial puesto que, después de todo, somos animales, y como tales reaccionamos también ante el olor de otros.
"Yo soy la forma que me forma"
decía en un largo monólogo Rei, Ayanami Rei, una de las protagonistas de la serie Evangelion (anime japonés). Pero en eso ella dudaba:
"Yo y yo misma. Este objeto soy yo, la figura que me forma.
Este es el yo que es visible, aunque siento como que ésta no soy yo.
Extraña sensación.
Mi cuerpo parece derretirse.
No puedo verme. Mi figura se desvanece."

Buen monólogo. Bueno, siguiendo con el tema, creo que describirse es difícil, sobre todo si uno considera que el conocimiento interno es pobre. En mi caso es así, aunque modestamente me conozco mucho mejor que la mayoría de las personas (He viajado incontables veces a la ciudad invisible tras las montañas del paisaje interno), pero a pesar de ello, el conocimiento acerca de mí mismo es apenas superficial.
Por ejemplo. Alita. Mi amada boada. (Esposa para el resto de los mortales). Jamás nos casamos, ¿nos importa ahora? la verdad es que hemos hablado hartas veces del tema, pero no nos llama demasiado la atención casarnos, a no ser que el matrimonio tenga una connotación especial, por ejemplo casarnos según el movimiento humanista, cuya ceremonia es una de las más hermosas que he tenido el placer de conocer (Jamás he estado en un matrimonio del movimiento, pero conozco como se realiza la ceremonia y DEBE ser preciosa). Entonces, este extraño devenir del destino se produjo sin desearlo ni esperarlo.
¿Cuál extraño devenir? preguntarán ustedes.
Bueno, sencillo de explicar, esto es [léase como Yoda]. Lo que sucede es que en mi juventud jamás me proyecté casado, o con pareja estable. Me imaginaba que haría mi vida en solitario, disfrutando de los placeres de la vida, ganando dinero, etc, etc. Pero entonces conozco a Alita... me enamoro, y decido que acompañado de ella es como quiero estar el resto de mi vida. Un vuelco enorme. Ustedes no saben lo que es planear una vida completa de trabajo dedicado a la producción de Ocio, y que luego de un sopetón tengas que cambiar todos tus planes.
Aquí siento la experiencia de que me conozco poco, pues nunca hubiera podido adivinar que pese a todos mis planeamientos, tuve que cambiar por completo mi vida.
Claro que este cambio fue para mejor, pues la vida con Alita es maravillosa, y más todavía cuando considero lo feliz que soy siendo papá.

Me parece que el momento del parto de Isam fue cuando se me ocurrió el párrafo de introducción a este blog. Aquél en donde describo un pasillo oscuro y frio, etc. etc.
La fe por experiencia es algo que no cualquiera puede experimentar.
Por ejemplo tomemos el caso de Qui-Gon Jinn.
Mítico personaje de la película Star Wars-La Amenaza Fantasma. Este maestro Jedi ha recorrido un camino completo de desarrollo humano, y entonces, cuando su pequeño aprendiz, Anakin sube al pod de carrera, el maestro le dice: "La concentración determina tu realidad, Siente, no Pienses".
Esa frase lo condensa todo. El enuncia esta verdad desde su interior, totalmente convencido, ya que ha experimentado el cambio que significa enfocarse mientras uno vive. La concentración en realidad determina la realidad aparente. Cuando uno esta atento, más concentrado, todo alrededor aparece en una magnitud mayor, y esto permite apreciar el mundo a nuestro alrededor de otra forma, cambiar nuestra realidad. De ahí el sentido de la frase.

Esto es importante para presentarme. La realidad que percibe cada uno es distinta a la que percibe el resto. Por lo tanto, debieramos tener esto en cuenta en nuestro diario vivir. Quizás esto cambiaría en gran medida nuestro trato con los demás. Y esto esta directamente relacionado con mi primer artículo, el que versaba sobre el Transantiago. He visto frecuentes discusiones espontáneas que nacen al fragor de los molestos momentos que pasa uno en el transporte actual. En vez de esto, lo que debiera provocarse entre los grupos sociales son grupos de discusión positiva, en donde se busquen soluciones a los problemas que tenemos.
No me resta mucho por decir.
De echo, mi presentación es taaaaaan larga, que la continuaré en una próxima oportunidad.

Saludos a mis compatriotas. En especial a un par de chiquititos hijos de apellidos "Guevara Parra".

10 feb. 2007

Transantiago - ¿funciona? ¿funcionamos?


Comenzó Transantiago, y sin embargo pareciera que no mejora la situación del Transporte en nuestra capital. Habitamos aquí más de dos millones de personas (laboralmente hablando), y según se pensó con la cantidad de vehículos proyectada inicialmente bastaría para todos nosotros. Pero entonces vemos como están de sobrecargadas nuestras grandes cuncunas (verdes, no amarillas) y pensamos que es imposible que un plan de este tipo nos sirva a nosotros los santiaguinos.
Sin embargo, hay algo que a MI en lo personal no me calza respecto del pesimismo de la gente.
Parece ser que es necesaria urgentemente una re-educación sobre nuestra idea de la comodidad.
Veía el lunes por la mañana en un noticiario, a una señora alegando porque "ya no podría tomar la micro fuera de su casa".
Dado que el periodista seguía con el micrófono apuntando hacia a la salida audible de esta querida señora, ella continuaba: "Es increíble que ahora tenga que caminar tres cuadras para tomar una micro que antes pasaba en mi puerta".

Pucha, ¿es posible que sea verdad? ¿Que nos hayamos vuelto tan cómodos?

Yo camino a diario unas siete cuadras para llegar al metro. Sé perfectamente que otras personas hacen lo mismo (o más), pero en la mayoría de los casos, ¿porque esperamos que la micro nos vaya a buscar a la puerta de la casa?

Si nos pusieran una acera automática a la salida de la puerta, que nos llevara en una cinta transportadora hasta el metro, la usariamos por supuesto, pero eso no existe.

Asi que caminemos, pues esto nos permitira relajar nuestros musculos para la jornada diaria.
Y aprontemonos para ser más eficientes personalmente con la búsqueda del medio de transporte.